miércoles, 18 de junio de 2014

Buenos Aires a Lima en un Toro Rojo



En diciembre de 1971 fuimos al Perú con un Torino color rojo, Marlú, Leonardo y Fede. Íbamos acompañados por un Falcon, con Jorge y Malena.

Al final, recuadro de datos técnicos y estadísticas del viaje


La primera aventura fue la subida al Abra de Acay, con la huella cuajada de rocas sueltas. A la ida a Chile no faltaron sobresaltos, como el único surtidor de nafta en San Antonio de los Cobres congelado hasta las once, cuando recién le daba el Sol, y el manómetro de presión de aceite cayendo a Cero, aunque felizmente en el cárter había suficiente óleo

La quebrada de Huaytiquina, hermosa

Al cruzar a Chile pasamos frente a la mítica laguna Legía, con  el activo
volcán Láscar y otros colosos al fondo

Cada tanto en el Láscar se produce una fuerte erupción

Por el altiplano hacia el Huaytiquina, con vestigios de una tropa de vacunos sucumbida en una tormenta de nieve, descrita por Juan Carlos Dávalos en El Viento Blanco

Paso del Falcon que nos acompañaba por el caserío Catua, donde 
comienza el drama de don Antenor Sánchez en El Viento Blanco

En el tablazo nos topamos con un Chevy argentino y tres hombres que venían sin rueda de auxilio. Al preguntarnos por una gomería los remitimos
a la ciudad de Salta, distante 300 kilómetros

La pendiente más empinada del paso Huaytiquina: el paso del Negro Overo. Desguazando un camión accidentado al fallarle los frenos y embalarse

Subiendo de la costa, vía Arequipa, al Titicaca, con el majestuoso volcán Misti a la vista

La Raya, punto más alto entre el Titicaca y el Cuzco


En Ticlio Anticona, entonces el paso carretero y ferroviario más alto del mundo

Los datos del recuadro se refieren al viaje de ida, solamente

Amplia repercusión del viaje en la revista autoclub

 
Otro episodio:

Como aquél del ingeniero Tomás Arroyo del FF. CC. Belgrano cuando en 1988 se desplazó con dos compañeros de Olacapato por el paso Sico a la mina de hierro chilena El Laco para estudiar pormenores del futuro envío de 300.000 toneladas anuales de mineral a los Altos Hornos Zapla por el C 14.

En El Laco había solo tres operarios chilenos con un perro, sin provisiones y aislados desde hacía varios días por el crudo in(f)ierno. Le dejaron a los rotos todo lo que llevaban para emprender el regreso por Huaytiquina a fin de aprovechar explorando también este paso.

Al pasar esa mañana por Catua (foto), un pueblito que cambia de provincia por cuenta propia cual piuma al vento según si Salta o si Jujuy ha aumentado los haberes de los empleados públicos, los tres viajeros tuvieron el acierto de avisar al cabo Díaz que volverían a las 19 horas; y que si ello no ocurriese, que notificara a la autoridad.

El viaje de regreso de El Laco no duró mucho. En Huaytiquina se encajó la camioneta. Allí estaban, sin comida y sin agua, con poco combustible y la ropa puesta, enfrentando temperaturas bien bajo Cero.

Pero afortunadamente Díaz estaba atento, y siendo que a las 19 no había novedad avisó a la Policía de Salta ya que no tenía comunicación directa con la cercana mina Olacapato. Anotició que los tres ferrocarrileros estaban demorados y que hacía mucho frío. La Policía de Salta informó al FF. CC. Belgrano que había tres personas congelándose en Huaytiquina. El Belgrano pasó a la Policía de Jujuy un mensaje que tres personas estaban corriendo el riesgo de morir congelados. De Olacapato, donde finalmente se recibe la noticia, sale entonces un camión en busca de los extraviados y logra liberar la chata.

A esta altura la novedad ya había alcanzado su ápice en medio de un giro entre la hilaridad y lo patético. Y es así que cuando al poco tiempo de reanudar la marcha por sus propios medios desde Huaytiquina en dirección a Olacapato, los recién salvados se encuentran de frente con un Unimog de Gendarmería Nacional trasportando tres ataúdes, tres. Para ellos.

2 comentarios:

  1. La otra vez charlábamos en el grupo de Facebook de Locos por la Puna acerca del camino de Huaytiquina. Una vez leyendo tu libro Mágica Ruta 40 me encontré con un mapa donde planteaba que la RN 40 terminaba en Huaytiquina razón por lo cual originó un debate investigativo con Chugo y varios integrantes más acerca de la mítica carretera. Ha resultado todo muy interesante porque descubrimos muchas cosas incluso Chugo te ha consultado a vos al respecto y me había enviado unas fotos del Toro subiendo por el camino que va de Catúa al Paso de Huaytiquina. Impresiona la nube volcánica del Láscar y por supuesto la historia los varados. Al leer esta última no sé porque razón se me cruzaron las imágenes y los relatos del Viento Blanco de Dávalos. Brillante entrada.
    Abrazo
    Axel

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    1. de la parte chleña te puedo dar una catedra con lo que hay ahi y no es lindo ... si quiere responde mi email y te comento

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